Nunca he sentido eso de llorar ante una entrada de un concierto o empapelar una habitación con pósteres y besuquearlos, ¿qué le voy a hacer? Soy más de querer a las personas de a pie...mis zapatos realistas pesan bastante.
Pero sí es cierto que conforme he crecido he ido buscando referentes, modelos en cierto modo. Y si hay uno por excelencia para mí es Norma Jeane Mortenson, a quien empezaréis a reconocer en cuanto os diga que se hacía llamar: Marilyn Monroe.


¿Y todo esto a qué viene? podréis pensar... pues si me dejáis unas líneas os cuento.
Hoy he decidido que de aquí a un tiempo mi fondo de móvil va a ser esta preciosidad de fotografía cuyo autor desconozco por completo.

Al verla un amigo me ha dicho: "Se habría equivocado, ¿no?" Y yo con la moral herida le he contestado que no, que era una persona muy inteligente; con la consecuente cara de sorpresa de él.
Así que este ha sido el desencadenante para que hoy, Dear Marilyn, te dedique este trocito de mi cielo virtual.
Os cuento un poquitito su vida, para que la conozcáis antes de juzgar su curvilíneo cuerpo.
El 5 de agosto de 1962 no se sabe muy bien si se suicidó o la suicidaron. Al parecer, tenía no pocas razones para llevar a cabo lo primero, y sin lugar a dudas hay numerosos motivos para pensar que lo segundo es muy posible, con lo que, entre razones para suicidarse y motivos para que la suicidaran, parecía imposible que ésta, al mismo tiempo oscura y luminosa, mujer pudiera vivir más allá de los treinta y seis años, como finalmente ocurrió. Pero Marilyn existió al menos, y su vida derrochó una luz mucho más intensa de la que sus contemporáneos adivinaron.
Marilyn Monroe tenía un coeficiente intelectual de 165 superando al 160 de Albert Einstein y el 152 de Stephen Hawking. Pero le destrozaron el alma desde muy pequeñita.
Esta "rubia tonta" fue una gran actriz de comedia, además de su ya conocida y reconocida condición de "sex-symbol". En 2010 se publicaron una serie de poemas suyos inéditos "Fragmentos", demostrando que esta genial mujer quizás fue mucho más de lo que le permitieron ser.
Era sensible y poseía un impulso creador que trascendía con crecer de su imagen pública.
Norma nació el 1 de junio del 26 en Los Ángeles. Tras una infancia triste, pasó una adolescencia infernal y una adultez colmada de cambios anímicos. Su madre tenía ataques nerviosos por diversos problemas emocionales que le impedían cuidar de su hija...incluso de ella misma y no llegó a conocer a su padre. Norma iba y venía de casa de los padres adoptivos de su madre a la casa de su mejor amiga. A los 8 años y a los catorce sufrió abusos sexuales, aunque ella reconoce que su peor recuerdo fue ver morir a su perro a disparos.
Cuando tenía 16 años se casó, evitando entrar en un orfanato, pero la Segunda Guerra Mundial le robó a su marido; que acabó en Australia alistado en la marina.
Por aquel entonces ya arrancaba su carrera como modelo. Se tiñó el pelo de rubio platino y se lo alisó (lo tenía rojo y muy rizado), en 1946 su belleza ya aparecía en portadas en revistas. Su marido se opuso a su carrera, y Marilyn (que ya se había cambiado el nombre) decidió divorciarse de él. No estaba dispuesta a abandonar su sueño de ser una gran actriz.
No haré un recorrido filmográfico ni matrimonial de ella, porque no es precisamente esa faceta de la que emana mi admiración.
La imagen vana y tontuela de Marilyn era sólo eso: una imagen que Hollywood vendía, ya que no era muy congruente en aquel entonces que la coqueta actriz fuera una ávida lectora.
Y que, además de ello, fuese de temperamento reflexivo, nostálgico y depresivo. Después de todo, ¿qué pensamientos pueden nublar la cabeza de una linda chica rubia a tal punto de llegar a entristecerla?. Es evidente que los ejecutivos de Hollywood se esmeraron en hacernos ver sólo las curvas y la ingenua sonrisa de la actriz, puesto que le fueron dando sólo roles de rubia sensual que sólo necesita caminar coquetamente con un ajustado vestido. Algo que Marilyn se esmeró en hacer muy bien, quizás demasiado porque nunca logró despojarse de esos roles.
Sin embargo la mítica blondie cursó estudios de literatura en la UCLA y además fue la debilidad durante cinco años del intelectual, escritor y dramaturgo Arthur Miller. Su matrimonio con Miller, el intelecto más brillante de la época -vale destacar que ella idolatraba a los hombres inteligentes- comenzó de manera bastante feliz y los primeros años se cuentan entre los más satisfactorios de Marilyn, quien parecía calzar muy bien en el círculo intelectual de Miller.
Me pregunté si habría influido este hombre en los gustos literarios de su mujer, o si habría la mirado con desdén al sentirse superior académica e intelectualmente. A poco andar, y leyendo de otras fuentes, descubrí que era así: Miller se sentía avergonzado de ella frente a sus amigos, algo que Marilyn descubrió en un diario que él solía llevar. La decepción de su esposo la caló hondo y nunca pudo superar este sentimiento de traición de su parte.
Sea como fuere, los libros eran una debilidad para la dulce Marilyn, y eso queda demostrado por su vasta biblioteca de más de 400 títulos. ¿Sus autores favoritos? James Joyce, Walt Whitman, Heinrich Heine, Saul Bellow, Carl Sandburg. Con los norteamericanos Truman Capote e Isak Dinesen llegó, incluso, a forjar una amistad lo cual no es de extrañar ya que en esa época Marilyn frecuentaba la elite social de Nueva York. Sin duda no le costaba desplegar sus encantos en este ambiente, pues tenía especial predilección por los intelectuales y artistas.
A lo largo de su vida fue coleccionando diversos tipos de libros, no se sabe si regalados, comprados, donados o heredados. Esta colección llegó a ser tan codiciada, que en 1999 se clasificó y subastó su biblioteca, con libros entre los cuales figuraban biografías, literatura americana, antologías, arte, obras clásicas, literatura francesa, obras de Freud, libros de sátira y humor, música, obras de teatro, poesía política, psicología, literatura rusa, literatura de viajes.
Según he leído en un blog, Marilyn señala que la lectura no se le hacía muy fácil, situación que superaba leyendo de a poco y muy lentamente. Cada uno tiene su ritmo, ¿no?.
Sin embargo, independiente de cuánto tardara en leer, la afición literaria de Marilyn quedó retratada varias veces. Muchos fotógrafos tomaron fotos de Marilyn durante sus primeros años como actriz que la mostraban leyendo, lo que a ella le gustaba. Eve Arnold la fotografió para la revista Esquire en un patio en Amaganstt leyendo Ulises.
Si algunos fotógrafos pensaban que era divertido que la voluptuosa “dumb blonde” (rubia tonta) más famosa del mundo posara con libros de autores de prestigio, el tema no era broma para ella. Los diarios y poemas de Marilyn revelan a una joven mujer para quien la escritura y la poesía eran vitales como medios para descubrirse a sí misma y para organizar su pensamiento a través de su tumultuosa vida emocional. Los libros fueron también un refugio para Marilyn durante sus episodios de insomnio, los cuales eran recurrentes y prolongados.
Y, como sabemos los lectores, el mundo nunca es mejor que cuando se está confortablemente sentado, perdido en un buen libro. Es así como las preocupaciones se disipan y la imaginación vuela a lugares lejanos.
Ciertamente Marilyn no llegó a ser una intelectual de tomo y lomo, pero estoy segura que pasó grandes momentos en la honesta compañía de los libros.
Esta es una breve historia que he recopilado de ella, aunque yo he leído mucho más...y bastante más interesante... os invito a investigar un poco por vosotros mismos.
- “Para todas las chicas que piensan que eres fea porque no eres talla cero, tú eres hermosa, la sociedad es la fea”.
- “Una mujer inteligente prefiere estar sola, a estar con cualquiera”.
- “Tal vez no se quedó conmigo porque le daba miedo darse cuenta que yo lo quería como él no sabe quererse”.
- “Una mujer conoce sus límites, pero una mujer inteligente sabe que no tiene ninguno”.
- “Siempre habrá una buena razón para quererte. Pueden existir mil razones para no hacerlo, pero no son tan fuertes como para dejar de hacerlo”.
- “La vida es corta… sonríele a quien llora, ignora a quien te critica y sé feliz con quien te importa”
- “Si te hizo feliz, no cuenta como error”
- “Si dejas salir tus miedos, tendrás más espacio para vivir tus sueños”
- “Si algo te lastima apártalo de tu vida, te dolerá un tiempo, pero no toda la vida”
- “Yo sé querer y se amar, pero tengo un gran defecto, no sé rogar”
- “No creo que un hombre valga tanto como para tener dos mujeres, ni que una mujer valga tan poco como para ser la segunda”
- “El peor error de un hombre, es pensar que una mujer esperará toda la vida por él”
- “Cásate con el que sepa lo ridícula que puedes llegar a ser y aún así te ame”
- “El amor no necesita ser perfecto, sólo ser verdadero”
- “Alguien que te trata bien sólo cuando está a punto de perderte, no merece que regreses”

Os podría seguir hablando eternamente de ella...pero tengo un millón de cosas por hacer...si os ha picado el gusanillo, habéis descubierto otra Marilyn o simplemente habéis llegado hasta aquí leyendo me doy por satisfecha.
"Tu ropa debe ser lo suficientemente ajustada para mostrar que eres una mujer
pero lo suficientemente ancha para mostrar que eres una dama"
A mí no me molesta en absoluto que me digan rubia
y que parezca que me digan tonta
porque en teoría las rubias son tontas...
es que al fin y al cabo...no todo es lo que parece.
Sed felices.















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