viernes, 13 de febrero de 2015

50 opiniones de Grey, bueno no tantas.

Tras una crítica constructiva de mi tito político debo decir que en realidad este post no es al libro en sí... (porque necesitaría haberlo leído para ello) si no a las fansnáticas que están surgiendo y las perlitas que se pueden leer y escuchar de sus manitas y boquitas. Porque tan importante como qué leer es saber interpretarlo...y en este tipo de libros diferenciar ficción de realidad se vuelve, bajo mi criterio, bastante importante.

A pesar de las advertencias de mi amiguísima Rosario hoy me he decidido a escribir sobre este fenómeno mediático que es la saga "Cincuenta sombras de Grey".
Tengo que reconocer que no me ha llamado la atención este boom mediático, como sí lo hizo por ejemplo Harry Potter... Pero aún así conozco (a lo que me llega sin haberlo leído) de lo que va el asunto.
Para mi gusto es una novela de placer (nunca mejor dicho...) pero bastante peligrosa. Y me explico antes de que se me lancen al cuello las fansnáticas (es queriendo).
Si a mí me descubren este libro en la mesilla de noche cuando tenía 15 años...me muero de vergüenza, ... pero hoy no, hoy madres e hijas compran sus entradas para el estreno de este film deseosas de ver en imágenes lo que su imaginación ya ha recreado, la sociedad ha avanzado mucho en estos 11 años (o no).
Me parece, cuando poco, peligroso que jóvenes adolescentes lean este libro y mitifiquen este tipo de relación...en la que (cito textualmente de la opinión de una fan): "Parece que el único afán en la vida de la protagonista fuera casarse con su amantísimo y atormentado esposo y disfrutar del sexo loco."
De verdad que no sé hasta qué punto esto en la mente de alguien que está formando su idea de relación en pareja y los roles a asumir puede influir... Está claro que hay libros que nos encantan y que no tienen nada que ver con nuestra vida (a mí me encantan: "Yo mato" -Giorgio Faletti y "El hipnotista" - Lars Kepler y bastantes de Stephen King y como comprenderéis de asesina tengo más bien poco...).
Pero no sé si esta diferencia a lectores (más ellas que ellos) de 13 a 18 años les queda tan clara, entre una "historia ficticia" y "ojalá encuentre un Grey"...de verdad. Hablamos de una sociedad en la que una chica (28 años, que no es una niña...) murió cuando trataba con su novio (de 31 años, que tampoco es un adolescente...) de imitar las prácticas del libro (http://www.lavozdegalicia.es/…/…/00031359381168928341936.htm) y las encuestas nos dicen que un porcentaje bastante llamativo de jóvenes (12-24 años) toleran y comprenden que sus parejas les controlen y entienden como cierto atractivo la agresividad masculina (como marca varonil digamos...), además de justificar en cierto modo el "algo habrá hecho".
Que cada uno haga y lea lo que quiera...mucho cuidado, que no digo lo contrario. Es más, sé de mucha gente que aborrecía los libros y se han transformado en ávidos lectores con Grey, pero ¿hasta qué punto idolatramos y consideramos como válida este tipo de relación? Hay que tener los muebles bien colocados para leer este tipo de ficción y separarla de la realidad.
Y ya para terminar a mí lo de "shade" me suena más a tonos que a sombras así tal cual...pero es mi opinión.

Y oye...que es mi punto de vista, que cada cual tiene la suya (y menos mal) y no pretendo atacar a nadie...pero ya veréis como alguien se siente atacado...
Feliz viernes para quien le guste, que ya mismo estáis en las butacas viendo el comienzo de vuestra saga (un coti que ya sabréis: ella, Dakota, es hija de Melanie Griffith).
Y para quien no nos guste...feliz viernes porque sí, y ya jajajajaja.
Ala! A ser felices!

lunes, 2 de febrero de 2015

Imágenes hechas de recuerdos, ahora mojados

Se me ha fastidiado el móvil, sí señor. Se mojó ayer y dice que no resucita, ni siquiera lo suficiente para recuperar las fotos y datos que tenía en él. 

Y mira que yo recomiendo a todos que pasen las cosas a la tarjeta SD, pero en casa del herrero ya se sabe que se come con cubiertos de palo.

Pues me ha hecho pensar, lo que más me importan son las fotografías, porque no son fotos...no simplemente fotos al menos. Es que para mí las imágenes no se hacen de píxeles, se hacen de momentos...y esos recuerdos ahora sólo están en mi mente (que no es poco..., pero no suficiente).

Hay muchos instantes únicos, que no han tenido por qué ser publicados ni compartidos y por esa razón sólo estaban ahí, en mi móvil, y en mi cabeza. Ese "cacharro" que encierra con facilidad sentimientos, documentos, caras, risas, momentos, agenda y desde el que prácticamente podemos manejar nuestro mundo social. Y yo ayer por la mañana le di un baño. Ala.

Indignada, encorajada, enfadada y decepcionada. Porque podría echar las culpas a que las nuevas tecnologías no hayan avanzado como para poder recuperarlo, pero siendo realistas el error es mío y la pérdida es para mí. 

Después de todo tengo, tenemos, la suerte de que nuestra memoria no se moja y resetea con tanta facilidad. Me aferraré a ella y a esos momentos que, por muchos móviles que tenga y muchas fotografías que hiciere, en mi cabeza viven más. 

Feliz lunes. Feliz semana.