jueves, 7 de abril de 2016

Now turn to part 28

Cuando cumplí un cuarto de siglo...ya hace tres años, no podía imaginarme cómo estoy hoy...
Me lo imaginaba...pero la realidad ha superado las expectativas.

Y eso es maravilloso, porque la vida sigue y fluye nos hace reír, llorar, aprender, bailar,...
Vamos cumpliendo años y algunas personas nos felicitan y otras...casi que nos dan el pésame; y eso te muestra cómo se toman esas personas la edad y la vida, sus vidas. ¡Claro que se me puede preguntar cuántos años tengo! Los he vivido, ¿por qué me iba a molestar?

La vida nos sorprende, el Universo confabula con todo lo que nos pasa mientras el univerself intenta comprenderlo para prevenirnos de lo que vendrá. Dicen que la vida es un camino...pues debe ser un camino hecho con piezas de puzzle. A veces no nos damos cuenta de lo importante de cada pieza por sí misma, necesitamos ver el dibujo entero en la tapa de la caja para darnos cuenta de cuán esencial puede llegar a ser una pieza blanca.

Y así es la vida y así me la tomo yo. Vivir intensamente, exprimiendo cada detalle. Reír a carcajadas, como si nadie estuviese mirando. Disfrutar los momentos a sorbos, poco a poco para guardarlos para siempre pero sin tardar mucho que se enfría. Saltar como si se pudiese alcanzar la luna, porque el único impedimento para hacerlo se mira cada mañana al espejo...y a esa cara sabemos hacerle sonreír. Bailar, como si cada día fuese una nueva melodía por escuchar y una nueva letra por escribir.

La vida es para vivirla, cumplas 28 ó 90 años (sí soy de la vieja escuela y entre números la "o" lleva tilde para diferenciar).

Hace tres años no podía imaginarme cómo estoy hoy, y eso es algo maravilloso. Quizás hoy me dedique un rato a imaginar cómo estaré cuando lleguen los 30, sólo para ser consciente de ello y dejarme sorprender después.

Sed felices y haced lo que os haga sonreír, el resto ya lo está cocinando el universo entre las costuras de la cotidianidad. 🌌