martes, 24 de mayo de 2016

Operación me quiero

Hace más o menos un mes que vengo dándole vueltas a cuándo y dónde podría tomar el sol, a que debería dejar de tomarme ese pastelito cuando meriendo con mis amigos o mi familia; olvidarme de ese helado a cucharadas después de la cena que tanto disfrutamos los dos.

Con los primeros rayos de sol volvemos a mirar nuestros pálidos cuerpos, al menos en mi caso, y volvemos a odiarnos por no ser más delgada y no tener las piernas más bonitas o la piel menos traslúcida, al menos en mi caso...otra vez. 

Claro, es que debo avergonzarme...tengo un cuerpo feo...no debería enseñarlo. 
Pues no me da la gana. 
Cuanto más aprendo de fotografía más lo hago también del ser humano. Y nuestro cuerpo es un instrumento que debemos usar para ser felices, no para hostigarnos y maltratarnos.

No me da la gana de esconderme por tener algunos kilos más de los que se supone que debo tener. No me da la gana de odiarme o verme obligada a comprar chorrocientas cremas, cápsulas y sobres para la "operación bikini". 

Quiero quererme como soy. Quiero cuidar lo que como por mi salud. Quiero hacer ejercicio porque me siento bien conmigo misma. Quiero quererme. 
No quiero ser un cuerpo con problemas alimenticios, ni compararme con personas con metabolismos muy diferentes al mío, ni una mente obsesionada con una parte de mí que se arruga. 
Quiero ser feliz y quererme y que me quieran como soy.

Un verano estaré más delgada y otro un poco más gordita, una primavera estaré más morenita y otra más traslúcida,... 

Pero soy yo y me merezco empezar a quererme de una vez.
Y si has llegado hasta aquí leyendo, probablemente tú tampoco te querrás lo suficiente, y deberías empezar a hacerlo hoy...al fin y al cabo eres la única persona que siempre va a estar contigo.

Sí, soy yo y son mis piernas, una de las cosas que más me odio. Por eso mismo están ahí, como signo de voluntad amorosa hacia ellas...sean como sean, son mías y me llevan a muchos sitios. ☺😊