sábado, 10 de diciembre de 2016

Mi incondicional


Hoy sólo quiero darte las gracias.

Por hacer todas las tonterías que se me antojan para conseguir la foto que tengo en la cabeza.

Por traer chocolate en todos los formatos posibles cada vez que sales.

Por aguantar mi insoportabilidad de enclaustrada, que he sido hartible y mucho. Porque ni yo me aguantaba y ahí estabas tú intentando buscarle lo bueno a estar tanto tiempo sin salir.

Por hacerme reír. Por consentirme y mimarme.

Por decirme que estoy guapa cuando estoy despeinada, desmaquillada, tosiendo y quejándome porque me duele la cabeza al toser.

Por hacerme cremitas y sopitas para cenar, y cenarlas también tú...cuando en realidad te apetece pizza y hamburguesa (y a mí también...pero no me conviene).

Por hacerlo absolutamente todo y no dejarme moverme ni para coger un vaso de agua, porque reposo absoluto es absoluto.

Por el almuerzo de hoy al solecito, charlando.

Gracias por, como tú dices, empezar ya aquello de "en la salud y en la enfermedad hasta que..."

Por demostrarme que aunque muchas personas me/nos decepcionen en situaciones en las que no deberían fallar tú estarás ahí conmigo, incondicional. Y lo que nos pase nos pasa a los dos, lo bueno y lo malo.

Te quiero.


No hay comentarios:

Publicar un comentario