Hoy me paro a escribir.
Porque tengo el punto de sublimación cerca y todavía no soy líquida.
¿Es bueno?
Mi bebé tiene 8 meses y creo que he contestado esa pregunta una media de 20 veces al mes...y eso que no salgo casi de casa entre trabajo y demás.
Es bueno. Cuando alguien ve a tu bebé no le importa nada más allá de si es bueno. No hablemos de tu salud como madre, mental o física. De si puedes con todo lo que tu cahorro solicita y lo que la sociedad imprime. Ni de cómo han cambiado tus sueños después de la maternidad, si te da tiempo de mirarte al espejo o siquiera cortarte las uñas. No.
Lo único importante es si es bueno...ah sí, y si duerme bien.
¿Qué es ser bueno para un bebé que comienza a vivir, a conocer el mundo y los límites?
¿Qué es dormir bien para un pequeño cuerpecito cuya digestión de la leche materna es rápida, simplemente porque su estómago es pequeño?
Asiento con la cabeza, explico que sí que duerme bien, entendiendo lo que es dormir bien para un bebé y no para un adulto y poco más.
Pero ¿por qué esta obsesión por lo bueno? ¿Qué es ser bueno?
Mi hijo se ríe, te estudia a fondo la expresión de tu cara y después se ríe.
Mi hijo es un cabezota, y esto le llevará a conseguir grandes cosas, pero ahora mismo me satura. Cuando quiere algo llora, patalea y lucha como si se le fuese la vida en ello.
Mi hijo adora los animales, empezando por su gatita.
Mi hijo se entretiene con cualquier cosa y estudia a fondo cualquier cajita o plastiquito.
Mi hijo está descubriendo que es una persona en sí mismo, que puedo separarme de él y eso le aterra. Eso a lo que llamáis mamitis es: paso 24h con mamá y me da miedo morir si ella no está. Porque, lo haga mejor o peor, soy quien más conoce.
Mi hijo por norma general no protesta cuando se queda con los abuelos o la madrina, pero con su padre y conmigo sí. Y no poco.
Y es un desarrollo mental normal, porque yo le doy la seguridad que necesita para expresarse, y con ese llanto me está diciendo que le daba miedo perderme.
Pero no sé si mi hijo es bueno...y, sinceramente, no me importa.
Cada uno tiene su propia percepción de lo bueno y lo malo (os sorprendería). Mi hijo es mi hijo. Tiene y tendrá defectos y virtudes e intentaremos educarle para que sea una buena persona.
Pero algo tan simplista y ambiguo como ¿es bueno? No le describe.
De tooodo lo que he leído algo que tengo claro es que él no será bueno ni malo, se portará bien o mal. Porque lo que somos no podemos cambiarlo, pero cómo nos comportamos sí.
Seguiré sonriendo y asintiendo...pero la verdad es que me seguirá pareciendo una pregunta absurda.
Mi amor por ti no depende de cuánto duermas o de la percepción del bien, no te preocupes Leonardo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario